Esta es una pregunta con difícil respuesta pues los expertos vaticinan que la inversión inmobiliaria seguirá en caída libre, al menos por el momento. Esto se debe en gran medida a la incertidumbre política por la que está pasando nuestro país, a la falta de crédito hipotecario por parte de las entidades bancarias y a la futura salida de Gran Bretaña de la Unión Europea, pero, ¿son realmente ciertas estas afirmaciones?
Lo cierto es que en caso de verse limitado el crédito va a resultar imposible realizar inversiones inmobiliarias, pero esto cambia si se posee el capital necesario para hacer frente a estas operaciones. Es más, países como Estados Unidos o Reino Unido están realizando en nuestro país grandes inversiones en lo que a activos inmobiliarios se refiere. Esto es debido principalmente a que nos encontramos realmente ante un buen momento para invertir.
A pesar de los malos datos que auguran los expertos, según datos recientes del INE, durante el pasado mes de junio de 2016 la compraventa de viviendas aumentó en un 19,4% respecto al mismo mes del año anterior.
Por otra parte, según datos del propio INE, las hipotecas respecto al año 2015 se han incrementado en un 34,1% y la tasa anual del Índice de Precios de Vivienda durante el primer trimestre del año se situó en torno al 6%, por lo que podemos afirmar que los datos son bastante halagüeños para el sector, en comparación a años anteriores.
Otro dato a tener en cuenta, es la apertura del sector bancario a la concesión de hipotecas. Aunque estamos lejos de los datos de los años previos a la crisis, tal y como ya hemos comentado, los bancos empiezan a abrir el grifo a los inversores. El Euribor se encuentra en mínimos históricos, por lo que las hipotecas también son bajas, lo que hace que sea mucho más asequible hacer frente a la misma.
En lo referente a los precios de las viviendas, el valor de las mismas se encuentra muy por debajo de los valores alcanzados en los años 2006 y 2007,concretamente un 32%, es decir, los precios son más realistas y acordes con la situación económica de las familias españolas, generándose así mayores opciones de compra-venta en el sector. Este factor sumado al bajo Euribor ya comentado, hace que realmente estemos ante un panorama atractivo y favorable para invertir en bienes inmuebles.
Tal y como podemos observar, la realidad es que sí nos encontramos en un buen momento para invertir en propiedades, ya sea para tener una vivienda propia, una segunda residencia, o bien para especular el día de mañana si se vuelve a producir un “boom” inmobiliario. Sea como sea, debemos perder el miedo a una nueva burbuja inmobiliaria y volver a reflotar este sector para que nuestra economía se reactive y se generen nuevos puestos de trabajo.

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