Toda España sufre la falta de alquileres, en ciudades como Madrid o Barcelona conseguir un piso a un precio asequible es todo un milagro, pero en ciudades más pequeñas como es el caso de Gandía, tampoco resulta sencillo conseguir una vivienda para alquilar.
La falta de crédito por parte de los bancos, unido a la inestabilidad laboral de la gente joven hace que comprar una vivienda sea imposible, de ahí que se opte por el alquiler, el problema mayoritario es que la demanda es muy superior a la oferta y se ha creado nuevamente una burbuja, pero esta vez se trata de una burbuja de alquileres.
En la zona de Gandía y su comarca, La Safor, los alquileres han aumentado desde el pasado año 2017 en un 15%, y parece que esta tendencia sigue al alza. Pero a pesar de estos incrementos, las viviendas que quedan disponibles se alquilan en unos pocos días, y en ocasiones incluso en pocas horas.
Parecía que España se había adaptado a la tendencia europea del alquiler, sin embargo la población nuevamente ve con escepticismo el tema del arrendamiento, y no es para menos puesto que actualmente una hipoteca sale mucho más barata, pero tal y cómo comentábamos anteriormente, el problema radica en que los bancos no están por la labor de conceder créditos, y en caso de concederlos, no lo hacen sobre el 100% del capital, por lo que resulta realmente complicado tener acceso a la compra de viviendas.
Pisos de alquiler vacacional, un problema añadido
Sin lugar a dudas otro de los problemas a los que se enfrenta el mercado del alquiler anual.
La regulación de los alquileres como solución
La única posible solución frente a este gran problema es la regularización de los alquileres, especialmente los turísticos. Mallorca, por ejemplo ya ha empezado a actuar prohibiendo los alquileres turísticos en el centro de la ciudad. Otras ciudades como Madrid o Valencia están barajando la posibilidad de actuar del mismo modo.
Esperemos que con estas medidas aumente el número de viviendas disponibles para alquiler de larga estancia y que se cumpla con el Artículo 47 de la Constitución Española, el cual establece que:

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